La Chascona es el nombre que Neruda dio a su casa en Santiago ubicada a los pies del cerro San Cristóbal. Aquí trató de recuperar el entorno de su infancia, su tierra natal en el sur de Chile. En ella vivió junto a Matilde Urrutia, quien más tarde tuvo que hacerse cargo de su restauración, tras los graves daños sufridos durante el golpe de estado de 1973