/http%3A%2F%2Fapi.ning.com%2Ffiles%2FRI43B8m%2ALRAovQ0vsb4B7lJIVpe2a57YBxw9R%2AvEta7QQBTSXrvQSf1dU%2AO5h9JQ40powJkFAiTG0F7seFY3n2JQBR42cpVG%2Fgabpicy.jpg)
DECÁLOGO DEL MAESTRO
Gabriela Mistral
1. AMA. Si no puedes amar mucho, no enseñes a niños.
2. SIMPLIFICA. Saber es simplificar sin quitar esencia.
3. INSISTE. Repite como la naturaleza repite las especies hasta alcanzar la perfección.
4. ENSEÑA con intención de hermosura, porque la hermosura es madre.
5. MAESTRO, se fervoroso. Para encender lámparas basta llevar fuego en el corazón.
6. VIVIFICA tu clase. Cada lección ha de ser viva como un ser.
7. ACUERDATE de que tu oficio no es mercancía sino oficio divino.
8. ACUERDATE. Para dar hay que tener mucho.
9. ANTES de dictar tu lección cotidiana mira a tu corazón y ve si está puro.
10. PIENSA en que Dios se ha puesto a crear el mundo de mañana.
Este poema significa mucho para. Un 10 de octubre del 2003, en un acto de mi colegio, me tocó personalizar a Gabriela Mistral, leyendo en el decálogo del maestro. Fue muy extraño, porque me dijeron 10 minutos antes de subirme al escenario, que me pidieron hacerlo. Dije que bueno un poco nerviosa, y no sabía lo que tenía que leer. Me pasaron la hoja y me dijeron: leelo una vez ahora para que te familiarices con el texto. Pero ni lo leí. Subí al escenario. Leí la primera linea y mi corazón comenzó a latir muy fuerte. Sentía un ardor en mi pecho mientras continuaba leyendo. Cuando finalice la lectura, una lágrima cayó por mi mejilla. Y mi corazón me decía que esa era mi vocación, ser MAESTRA.